Ya empezó el camino al Mundial. Carlos Albert, analista de ESPN y Radio Formula, dijo en una entrevista básicamente que “el Tri no tiene nivel para avanzar”. Esto, obvio, refiriéndose a las al parecer nulas posibilidades que tiene México de clasificar a octavos en Sudáfrica. Después de esto, y de ver comentarios en la nota de cómo se comen al tipo, me gustaría dar mi opinión al respecto.
Para empezar, para mí, que un analista o comentarista no se vista de la porrista número uno de la selección no lo hace malinchista. Si para alguien su lógica le dice que la selección no va a regresar más que con un punto del Mundial no lo hace malinchista. En otras palabras, creer que tu selección es una basura no te hace malinchista, eso ni al caso; por lo tanto me molestan esos comentarios de que si crees que a la selección le va a ir mal eres un malinchista que odia México.
Volviendo al tema principal, en mi opinión, no creo que a México le vaya a ir muy bien, al menos de momento. ¿Por qué? Estas son mis razones.
Para empezar, pues, valga la redundancia, el principio. El principio de todo: el partido inaugural. Yo observo el principal problema de México: salir a jugar sobrados. Nos ha pasado, toda la vida. Si el mexicano está consciente de que el rival es “inferior” va a salir a jugar confiado de más, lo que a la postre le va a complicar el partido o a costarle la derrota. Lo hemos visto un millón de veces. Ante el conocimiento general de que la selección de Sudáfrica no es precisamente una potencia, que lleva algo así como 12 partidos al hilo perdiendo, etc. me parece que las “razones” sobran para confiarse.

Siguiendo con este juego, México es el único equipo de la CONCACAF que no practica el pánico escénico en el hexagonal. ¿Por qué? Porque es local en el único estadio de la zona que lo provoca: el Estadio Azteca. Para la mayoría de los seleccionados salir a jugar ante 90mil gargantas y 90mil “vuvuzelas” en contra va a ser algo por lo que nunca han pasado. Este tipo de asuntos me hace ver que si salen confiados y sobrados, en cuanto pisen el campo ahí va toda la confianza, incluida la necesaria para jugar bien. Deben de hacerse a la idea de que a pesar de que Sudáfrica no es una gran selección, ganarle no va a ser nada fácil. Sino que recuerden la confederaciones, y el trabajo enorme que le costó a la potencia de siempre, Brasil, ganarles por un gol a balón parado para acceder a la final. Y por la relevancia, por todo lo que significa, si no se sacan puntos de este partido se le puede ir diciendo adiós a los octavos.
Después, el partido que en el papel luce más complicado: Francia. Es obvio que clasificar en repechaje al mundial, con ayuda del árbitro como todos sabemos, y no ser cabeza de grupo demuestran que Francia no anda bien. Pero de eso a creer que será un partido fácil hay gran diferencia. Va a ser un partido muy complicado, Francia sigue siendo Francia, y por mal que estén jugando tienen meses para afinar a su equipo, o dicho de otra manera, afinar a sus múltiples estrellas sobre el campo.
Uruguay. Mal momento, pero no mal equipo. Jugadores de calidad comprobada. Cierto, pasaron muchos problemas para clasificar a Sudáfrica, pero si se le da trabajo a esa selección son un rival peligroso.
Y lo más importante de todo: México. Lejos de jugar con quien se juegue, se debe de jugar como se debe. Ya basta de jugar sobrados contra Sudáfrica porque su selección es mala y morirse en la cancha porque Francia es una potencia. ¿Tienen o no nivel para pasar? No lo sé, actualmente yo creo que no, porque digo, clasificar segundos en una de las peores zonas no es un dato alentador. Quizás con el trabajo que se haga de aquí al Mundial la selección se afina, y aunque no tenga en nombre jugadores como los de Francia o Uruguay, se les puede competir y por supuesto ganar.
Ni decir que “con suerte se trae un punto” ni que “vamos a arrasar”, porque de momento no creo que haya muchas posibilidades de lo segundo. México tendrá una preparación decente para el Mundial, si la aprovecha, ya veremos con el tiempo que es lo que tiene que pasar. Ojalá que lleguemos al famoso 5º partido y más allá.
¿Y tú qué opinas?




